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La incansable lucha de una mujer quilmeña por su hijo

Ryan, debido a complicaciones que tuvo cuando nació, padece una atrofia grave. Hoy su mamá pelea para poder llevarlo a su casa.

Hace poco más de tres meses Ryan nacía en el Hospital Evita Pueblo. Su parto no fue normal ya que, al momento de salir, quedó atorado en la pelvis de su mamá, Yamila, lo cual le produjo una serie de complicaciones que generaron que el mismo sea un parto distósico. En ese instante, sufrió la fractura de clavícula.

En diálogo con Primer Plano Quilmes, Yamila contó que "fue diagnosticado con paresia braqueal izquierda, parálisis diafragmática derecha. Se le hizo una operación que resultó exitosa pero tuvo una neumonía que le trajo una sepsis y le produjo un paro cardíaco. Tuvieron que reanimarlo". Esa sucesión de acontecimientos derivó en una atrofia cerebral aguda que es lo que más complica su situación en este momento.

Actualmente está internado en la Clínica del Niño de Quilmes y, según relata su mamá, "el cuadro de él es que quedará como un bebé toda su vida, sufre una traqueotomía y es electrodependiente. Por suerte la fractura ya se la curó y las infecciones también".

Ante este panorama, los médicos no saben cuál será la reacción en el futuro, la posibilidad más grande es que Ryan no reaccione a ningún estímulo por el tamaño de la atrofia cerebral que tiene. "Lo mejor que podría pasarle es dejar de ser electrodependiente, pero 9 de 10 posibilidades son que no. El necesita rehabilitación, estimulación y al ser algo tan intensivo se complica. Yo solo lo puedo ver dos horas por día en el horario de la mañana de 11hs a 12hs o a la tarde de 17.30hs a 18.30hs. Si hay una emergencia es menor el tiempo", indica Yamila.

En cuanto a la contención que podría recibir si fuera a su hogar, la complicación en este caso reside en que la casa en la que vive Yamila no cuenta con las condiciones básicas que le exigen para un electrodependiente y tendría que realizar múltiples arreglos. "Lo ideal sería llevarlo a casa, pero vivo en una casilla del barrio El Dorado, inhabilitada por el modo en que se encuentra. Necesitaría reformar la casa y tener un baño especial para él, bien terminada con cerámica, revoque, pintura, calefaccionada y agua potable".

Por último, el mensaje de su mamá es contundente y su lucha no descansa: "El cerebro es la única parte que no se vuelve a regenerar y Ryan está muy atrofiado, lo cual se complica mucho más. Lo mejor sería traermelo a mi casa para que él pueda tener la mejor vida posible y poder compartir una cena o un cumpleaños que en una clínica, lamentablemente, no lo va a tener. Él va a ser un paciente crítico toda su vida, estará internado en una clínica o en su casa".  Para colaborar con Yamila, pueden comunicarse al 11-2514-0722.