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Mientras aíslan Villa Azul, en el barrio El Monte crece el temor por un caso de coronavirus

La confirmación de un caso de Covid-19 en una joven de 24 años despertó preocupación en los vecinos. Algunos ya tomaron la decisión de no salir de sus casas por miedo al contagio. Otros piden testeos masivos en el barrio.

La chica fue hisopada el pasado 21 de mayo en el Hospital Iriarte y su test confrmó la presencia del virus. Un posteo en las redes sociales difundió el documento formal del estudio del laboratorio y, aunque algunos respaldaron el lógico enojo de la joven por la exposición en tiempos donde muchos estigmatizan a los infectados, otros aprobaron la divulgación de la información como medida de alerta para que el vecindario tome precauciones.

El barrio El Monte es uno de los tantos barrios populares que tiene Quilmes. En la zona Este del distrito, muy cerca de la autopista y de otro asentamiento como el barrio Matadero; presenta la misma imagen que tantos otros barrios de la provincia de Buenos Aires: hacinamiento y precariedad, la deuda que quedó ante tantas promesas incumplidas de una urbanización a la que, desde el regreso a la Democracia, ningún Gobierno se comprometió.

Vecinos comentaron a PPQ que el aislamiento "nunca se respetó" y que, allí en el barrio, la cuarentena parecía no haber llegado nunca. Sí lo hizo el virus y el ejemplo que por estos días da Villa Azul preocupa a muchos. Si bien unos cuantos temen que las autoridades terminen "blindando" el vecindario, la mayoría teme la propagación del Covid-19 de forma exponencial, algo para lo que el barrio El Monte tiene potenciales condiciones.

Así fue que, entre comentarios y estados de whatsapp, vecinos han manifestado que no dejarían pasar a sus casas ni a sus propios parientes por miedo al contagio. "No quiero que nadie se ofenda, primeramente mis hermanos que son los que pasan más seguido por casa. Somos del mismo barrio pero hoy mi casa está cerrada para cualquier persona y familiares. Amo demasiado a mis hijos y bastante tengo todos los días cuando mi marido se va a trabajar exponiéndose a todo", publicó una vecina. Otra le comentó a PPQ: "Ya con mi familia decidimos no salir. Mi hermana va a ir a comprarnos a todos una vez al dia y nada mas".

Lo cierto es que la lógica indica que cuánto más se testee más casos positivos se hallarán y, aún en ese contexto, Quilmes tendrá una situación compleja a futuro. Aunque en otras ciudades se aumenten los hisopados y se detecten más infectados, nuestro distrito puede llegar a tener más de un foco de contagios y en lugares difíciles de contener como Villa Itatí (donde oficialmente ya se había informado un caso positivo pero se teme el ingreso del virus) y el resto de sus barrios populares. 

Frente al inminente y tan nombrado "pico de contagios", habrá que esperar a ver que resuelven las autoridades en una provincia de la que Quilmes es sólo el reflejo y que enfrenta un virus sigiloso e invisible que se propagará fácilmente sin distancia social. Esa distancia que desde hace décadas ha tenido la clase política con los más humildes, esa distancia que los sumió en el olvido y la marginalidad. Esa distancia histórica que hoy pone en riesgo su salud, como tantas otras veces.