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La UNQ creó junto a la UNSAM un nuevo kit de diagnóstico rápido de coronavirus

Científicos de ambas universidades pudieron desarrollar el test gracias a sus empresas de base tecnológica.

La Universidad Nacional de Quilmes no se cansa de provocar orgullo en la comunidad quilmeña. Junto a la Universidad Nacional de San Martín crearon un nuevo test molecular que permitirá detectar el SARS-CoV-2, patógeno que provoca la enfermedad del coronavirus.

De acuerdo a lo detallado por el sitio de la UNQ, consistirá en tres pasos y su tiempo será de una hora y media. El resultado se verá en una tira reactiva, tal como el conocido "Evatest" y permitirá encontrar personas contagiadas con síntomas y sin ellos con el detalle de que no utiliza un equipamiento costoso.

El kit recibió el nombre de ELA-CHEMSTRIP y fue llevado a cabo por científicos de ambas universidades gracias a las empresas de base tecnológica que poseen (Productos Bio-Lógicos en el caso de la UNQ y Chemtest por la UNSAM). Ya cuenta con la aprobación de la ANMAT y su fabricación podría ser masiva ya que sus creadores afirmaron que podrán producir 80mil kits al mes.

Daniel Ghiringhelli, jefe del Laboratorio de Ingeniería Genética y Biología Celular y Molecular (Área Virosis de Insectos) de la UNQ y creador de la empresa Productos Bio-Lógicos junto a Marcos Bilen y Ana Ventura, señaló según lo que publicó la UNQ que "nosotros teníamos muchísima experiencia en metodologías de amplificación in vitro de ácidos nucleicos y habíamos desarrollado una variante isotérmica útil para otros patógenos. Desde la UNSAM nos aportaron un kit de detección con tiritas reactivas que ya habían elaborado para dengue. Advertimos que, si juntábamos las dos propuestas, teníamos todo el conocimiento necesario para avanzar en el diseño de una respuesta para SARS CoV-2”.

¿En qué consiste el test?

A grandes rasgos, hasta la fecha había dos modelos disponibles para la realización de testeos de coronavirus. Por un lado, los diagnósticos moleculares por tecnología de qPCR: detectan el material genético del virus, demoran algunas horas en entregar los resultados y son los que, actualmente, se realizan en el Instituto Malbrán y otros laboratorios descentralizados del país. Por otra parte, los serológicos: identifican anticuerpos (es decir, la reacción inmunológica del organismo frente al virus) y pueden emplearse para detectar enfermos en estado avanzado de la patología y para estudios epidemiológicos de poblaciones. Ese hueco entre las dos técnicas viene a ser ocupado por ELA-CHEMSTRIP que, por su especificidad, constituye una alternativa sin precedentes.

¿Cómo es el proceso? En un centro de salud, los especialistas toman una muestra nasofaríngea y extraen el material genético del hisopo (ARN del virus) mediante el proceso de purificación en un sitio que cumpla con todos los requisitos de bioseguridad adecuados. Ello funciona como el punto de partida para que, en una segunda etapa, se realice la amplificación isotérmica (a temperatura constante) del ARN viral mediante la acción de una polimerasa (una enzima, ver apartado siguiente). Consiste en la generación in vitro de millones de copias de segmentos específicos del genoma viral, en caso de que esté presente. Por último, ese producto amplificado se coloca en la tirita reactiva que dará el veredicto: dos rayas para diagnóstico positivo, una para negativo. “Para esta primera versión se requiere de personal específico, con un técnico en laboratorio alcanza. Asimismo, también hay que tomar algunos recaudos en la manipulación de la muestra para evitar contaminaciones. Ya tenemos en carpeta otras versiones que facilitarán un uso cada vez más amigable para personas con escaso o nulo entrenamiento”, detalla Ghiringhelli en la web de la UNQ.

Foto: Gentileza UNQ