loader
Foto

A puro desahogo, Quilmes consiguió mucho más que tres puntos

El Cervecero venció a Nueva Chicago por 3-2 y salió de la zona de descenso a falta de dos fechas para el final del campeonato.

En lo que fue un partido vibrante, Quilmes consiguió una victoria de esas que, si al final se logra el objetivo, quedará en la memoria por mucho tiempo. Enfrentaba ni más ni menos que a un animador del campeonato, con todos los resultados puestos y con la obligación de ganar, sea como sea. 

El comienzo del encuentro fue dinámico, se jugaba a una alta velocidad y ambos equipos tenían sus llegadas. Tan sólo habían pasado 8 minutos y, tras un pase de Alejandro Melo, Nicolás Franco definió cruzado para marcar el 1-0. Cuesta arriba se hizo el partido para el cervecero que, otra vez, comenzaba abajo en el marcador. Además, Chicago era más en la cancha y manejaba los ritmos a su merced. Recién a la mitad del primer tiempo, Quilmes exigió al arquero Agustín Silva con un cabezazo de Juan Imbert y un disparo de Brandon Obregón. Para colmo, sobre el final el propio Franco reventaría el travesaño y se perdería un mano a mano increíble sobre el cierre de la primera etapa.

El complemento mostró otra versión del local, donde sacó a relucir ese amor propio del cual deberá aferrarse para continuar en la categoría. Desde el arranque, las cosas se simplificaron cuando a los 15 segundos de juego el árbitro Bruno Bocca cobró penal para Quilmes, por una mano de Adrián Scifo ante un intento de rechazo que le pegó a sí mismo. A Federico Anselmo poco le importaría y marcaría el 1-1. Además, pocos minutos después, el equipo de Mataderos se quedaría con 10 por la expulsión de Adrián González, en otra discutida decisión de Bocca. Eso envalentonó a los dirigidos por Leonardo Lemos que, en un intento de los que se generaba, la pelota cayó en los pies de Anselmo quien, con un zurdazo cruzado, marcó el 2-1 a los 20 minutos tras un efecto raro que hizo la pelota y dejó sin chances a Silva.

Al partido le quedaba un buen rato todavía y el único gol de diferencia generaba nerviosismo en la gente presente en el estado Centenario. En una jugada que parecía quedar en la nada tras un choque entre Anselmo y Tomás Blanco (de gran partido), a los 35 minutos el arquero Silva salió lejos con intenciones de salir rápido al ataque y un mal pase suyo lejos del área fue interceptado por Obregón que, sin oposición en el arco, marcó el 3-1. Parecía resuelto pero Quilmes siempre hace lugar a la frase "si no se sufre, no vale". Casi sobre el cierre, otro penal polémico fue concedido para Chicago en este caso y Melo lo cambió por gol. Los 5 minutos de adición pasaron lento, pero pasaron al fin.

Desahogo y alegría en el pueblo cervecero que, con esta victoria, deja la zona de descenso directo y encarará las últimas dos fechas del torneo de otra manera. El próximo domingo visitará a Brown en Puerto Madryn y luego recibirá a Olimpo en lo que será una verdadera final. El equipo dio respuestas y se aferra a eso para lograr el objetivo.


RESUMEN



QUILMES 3: Marcos Ledesma; Raúl Lozano, Alan Alegre, Rodrigo Mieres, Braian Lluy; Brandon Obregón, Juan Imbert, Augusto Max, Matías Noble; Tomás Blanco, Federico Anselmo.
DT: Leonardo Lemos.

NUEVA CHICAGO 2: Agustín Silva; Adrián Scifo, Jonathan Fleita, Adrián González, Juan Cruz Monteagudo; Alejandro Melo, Federico Presedo,  Leandro Teijo, Arnaldo González; Nicolás Franco; Juan Ignacio Sánchez Sotelo.
DT: Walter Perazzo.


Goles: 8PT Nicolás Franco (CHI), 1ST Federico Anselmo (QUI), 20ST Federico Anselmo (QUI), 35ST Brandon Obregón (QUI), 46T Alejandro Melo (CHI).

Árbitro: Bruno Bocca.