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Se fue una leyenda: murió Omar "Indio" Gómez

Estaba internado hace más de dos semanas por coronavirus y había sido declarado Ciudadano Ilustre de Quilmes hace un mes.

 

Hace instantes, se confirmó la noticia que nadie esperaba escuchar. Omar "Indio" Gómez no pudo superar el coronavirus y abandonó este mundo este lunes tras pelearla varias semanas. El máximo ídolo cervecero dejará un vacío imposible de llenar con su partida.

El ex futbolista tenía 66 años y se encontraba internado en el Hospital El Cruce de Florencio Varela con un cuadro de neumonía bilateral, provocada por el virus. Estaba allí desde la segunda mitad de abril, momento en que la enfermedad comenzó a complejizarse a pesar de que tuvo días que fueron más positivos que otros con respecto a su evolución.

En un comienzo transitaba de manera normal el cuadro pero, el lunes 19, tubo que ser intubado. Desde ese entonces, varias versiones circularon acerca de su salud y encendieron la alarma sobre su delicado momento al atravesar la etapa más compleja del virus.

En las últimas horas, su hija Yamila había declarado a Clarín que "él está luchando  contra este virus, está controlado y haciendo todo lo posible que se hace en el día a día a la espera de la mejora". Ese mensaje había traído tranquilidad, sin dejar de lado que el Indio era un paciente de riesgo no solo por su edad sino también porque en el año 2018 recibió un transplante de hígado y riñones, también en el nosocomio en el que estuve internado hasta hoy.

 

Siempre será recordado por su gambeta y los botines blancos

Gómez fue un jugador sumamente habilidoso que tuvo su punto máximo en Quilmes, club del que fue hincha y que siempre reconoció como su verdadero amor. Logró el único campeonato profesional de Primera División que tiene la institución en el año 1978, cuando conquistaron el torneo Metropolitano.

Además, estuvo presente en el plantel que años atrás logró el ascenso con el club quilmeño al ganar el campeonato de la B. Luego, fue furor cuando pudo clasificar al conjunto cervecero a las rondas finales de los torneos siguientes.

Para los hinchas de Quilmes se murió una parte de la historia, especialmente para las generaciones que lo vieron jugar. Ese gambeteador por excelencia que era tema de conversación en cada charla del club y en las previas a los partidos. Recordado, además de su talento, por ser pionero en lucir botines blancos, un sello distintivo del crack.

También tuvo pasos por Newell´s Old Boys de Rosario en 1979 y Defensa y Justicia en la temporada 1986/1987, ya sobre el cierre de su etapa como jugador. Su vínculo con el cervecero perdurará por siempre y alentará desde donde esté a ese club que siempre supo dejar en lo más alto desde un campo de juego.
 

Ciudadano Ilustre de Quilmes

Dos semanas antes de su internación, el Honorable Concejo Deliberante lo reconoció como Ciudadano Ilustre de la ciudad de Quilmes. La distinción que recibió el ídolo fue con pocas personas por las restricciones que ya imponía la pandemia.

"Para mí es muy emocionante porque si bien no hice cosas importantes, sí hice cosas importantes para el Club Quilmes. Que se me reconozca como Ciudadano Ilustre de esta ciudad que yo amo. De vivir en EEUU me vine a vivir a Quilmes, porque amo Quilmes, es mi casa, es mi familia, es mi gente. No me imagino qué voy a hacer cuando me empiecen a preguntar -¿te nombraron Ciudadano Ilustre? La emoción dentro mío es grande, estoy muy feliz, me ve feliz mi familia desde el momento que Fabio me comentó que iba a ser declarado Ciudadano Ilustre, pero nunca me lo imaginé. Conversando con amigos muchos me dijeron, -vos podrías ser Ciudadano Ilustre-, siempre pensé que estaría bueno, pero en realidad no quería provocar nada para que lo hagan”, había declarado en ese momento.