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Fútbol, Capitán del Espacio y potrero: la infancia del Kun Agüero en Quilmes

El futbolista anunció hoy su retiro, luego de una problema cardíaco que le impide seguir jugando. Se despide de la práctica del fútbol en el Barcelona a sus 33 años, pero sus primeras gambetas y goles los hacía en la Villa Los Eucaliptos, en Quilmes, el lugar donde creció.

Como muchos futbolistas, Sergio "Kun" Agüero es otro caso de los cracks que surgen de entornos humildes y de mucha precariedad. Su padre, Leonel del Castillo, también había sido futbolista en su juventud, en San Martín de Tucumán. Se radicó en La Matanza, junto a su mujer Adriana, y debieron mudarse a Florencio Varela luego de un temporal que desvató la zona donde vivían. Terminaron recalando en la Villa Los Eucaliptos, en Quilmes, donde creció y tuvo su infancia el Kun.

El fútbol argentino lo conoció cuando, con 15 años, se convirtió en el jugador más joven en debutar en la Primera División: vistió la camiseta de Independiente, donde el técnico Oscar Ruggeri lo mandó a la cancha, dando inicio a la carrera de uno de los mejores futbolistas de los últimos tiempos.

Sin embargo, otros habían sido testigos de sus fintas y goles varios años antes. En el potrero de la Villa Los Eucaliptos, Agüeros se la pasaba jugando. Tiempo atrás, en una entrevista a un medio español, recordó que la última vez que estuvo allí fue cuando tenía 16 años. "Pregunté por los chicos con los que me juntaba, uno estaba muerto, el otro preso, a otro lo buscaba la Policía. Chicos de 15 años. Todavía mantengo contacto con algunos de mis amigos", había manifestado.

Y había remarcado las dificultades de vivir en un lugar tan marginal. "Es que es muy difícil progresar. Le pasó a mi viejo. Buscaba trabajo y muchas veces no se lo daban cuando decía el lugar en el que vivía. Y eso sigue pasando. Hay gente complicada, también. Claro. Pero también hay mucha, como mis viejos, que son gente de laburo, que quieren lo mejor para ellos y para su familia. Pero parece que quieren que nos quedemos siempre ahí. Que vivamos nuestra vida ahí".

Había dicho que para "salir de allí" había que tener talento y suerte. "Yo lo tenía a mi viejo, que conocía a una persona que trabajaba en Independiente. Y todos los años le iba a romper las pelotas para que me hicieran una prueba. Si no hubiese sido por él, no hubiese llegado".

Pero también conserva recuerdos felices de su infancia allí. En una de sus transmisiones de Twitch, el futbolista le preguntó a sus seguidores si conocían el alfajor Capitán del Espacio, emblema quilmeño. "Yo de chiquito me mataba jugando a la pelota por uno, imaginate. En ese momento creo que valía 25 centavos, no sé cuánto está ahora. Tenía que conseguir 25 centavos para ese alfajor ¡Era caripela!", había dicho. "A veces me rateaba a la escuela y mi hermana se enteraba, y me pedía plata para no contar nada a mi mamá", había comentado.

Y había cerrado con nostalgia: "Yo juntaba las monedas y me iba a jugar a la pelota. Ponías y si ganabas, te llevabas el doble. Lo que más gané fue $1,50 con mis amigos; compramos una gaseosa, jamón, queso y unos pancitos".