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Larga agonía y muerte: otro triste final para un caballo en Quilmes

Fue en la tarde del jueves 14 de abril en la calle Los Ciruelos, entre Ortiz de Ocampo y Meza, en la zona de la Ribera.

La ONG "Caballos de Quilmes" acudió para un rescate y publicó que halló al caballo abandonado en la vía pública, agonizando, "frente a la casa de un carrero".

Y describieron: "Estaba sobre unos pallets, una bolsa de arena y un pullover sucio. Lo tapaban por 'las moscas'. Sus ojos ya opacos y una respiración dificultosa solo le permitían temblar. No respondía ni a los movimientos, ni a los ruidos, ni siquiera a una caricia".

También denunciaron: "Estaba así desde hacía más de 8 horas. Muriendo, pero lo hacía lentamente. Demasiado lento. Al principio no entendíamos bien que le había pasado, pero después lo entendimos todo. Decían que salió tambaleándose de la casa y solito se cayó, pero más tarde una menor de edad que salía de la misma casa y mirando al carrero le dijo 'viste, lo golpeaste tanto que le dió un ACV', acto seguido un 'shhh!' acallando a la menor se escuchaba".

Aseguraron que "decían que le habían sacado las herraduras hace un rato para que no se lastime, pero Tizón no tenía un solo agujero en sus cascos de los clavos, lo usaban sin herraduras. Decían que lo habían pagado una fortuna cuando empezaron a preguntar como recuperarlo si se salvaba, pero apenas habíamos llegado explicaron que un tío se los había dado.  Decían que hacía tan solo unos días lo llevaban al río a que 'juegue', a que tenga el agua al pecho y este feliz. Nada de eso era cierto. Todos sabemos que cuando los carreros llevan al río a los caballos no hacen más que sumergirlos en las aguas llenas de basura, pescados muertos y residuos cloacales. Los meten adentro, flotando entre las bolsas de mugre, y que la diversion la tienen ellos, que hacen carreras ahi adentro. Que se suben como si los caballos fuesen un artefacto de diversión, un tobogan ¡Qué arte que tienen para romantizar el dolor que les hacen padecer!".

Y cerraron: "Eso sí, exclamaban ¡Qué suerte que le pasó esto afuera porque sino había que romper todo para sacarlo! Y se nos estrujó el corazón porque ellos no pensaban en su vida. Y nosotros pensamos en ese mismo instante: lo reventaron a golpes en un lugar sin salida. Los caballos de carro estan hacinados en pequeños lugares inhóspitos dentro de las viviendas de los carreros. Mientras esperabamos el trailler, el mismo carrero, vestido de con una chaqueta del plan potenciar, nos preguntaba '¿si nos lo ibamos a llevar al final con lo mal que estaba o si llamaba a su amigo para que se lo lleve en un camión?' Fue un segundo. Pero lo único que nos pasó por la cabeza fue pensar en Tizón muriendo solo en un basural".

La ONG informó a PPQ que el animal llegó muerto al refugio. Se le practicó una necropsia cuyos resultados arrojaron "múltiples hematomas de gran extensión". Un desenlace tristísimo pero repetido en una Quilmes donde rige la prohibición de la tracción a sangre, pero nadie la hace cumplir.