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Quién es el "Gordo Postre", el delincuente que escapó dos veces de la Justicia y cayó en Solano

Walter Peluffo (32) es un escurridizo delincuente al que apodaban "Gordo Postre" y que cayó en los últimos días durante un allanamiento en Solano. Su extenso prontuario.

La Policía logró capturar a un delincuente que se encontraba prófugo y que tenía pedido de captura desde el año pasado. El escurridizo delincuente, apodado "Gordo Postre", se llama Walter Peluffo (32) y está acusado de liderar una banda que hacía entraderas en el sur del Conurbano.

Se había escapado dos veces e la Justicia. Cuenta con una condena vigente de 16 años de prisión, más la declaración de reincidencia dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal N°4 de Mar del Plata, cuyo vencimiento está fijado en febrero de 2027. En ese juicio fue declarado culpable de más de 15 entraderas en La Feliz, Balcarce y Miramar. Sin embargo, luego de ser beneficiado con salidas transitorias en 2013, aprovechó para fugarse y fue recapturado en 2015.

En julio de 2021 fue nuevamente beneficiado con otras salidas transitorias y se volvió a fugar, pero se vino a Quilmes, donde se instaló y volvió a armar una banda para continuar cometiendo robos de la misma modalidad y modus operandi, con roles bien definidos y mucho trabajo de inteligencia.

Cómo cayó el "Gordo Postre"

La investigación fue realizada por el Gabinete de Análisis y Planificación de Lanús y de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 5 del distrito, a cargo del fiscal Mariano Leguiza.

La causa se inició con un robo a mediados de junio en Lanús, donde resultó víctima una mujer de 82 años que fue sorprendida en su casa por delincuentes que entraron y la maniataron para robarle dinero y objetos de valor. 

En distintas escuchas telefónicas se pudieron reunir elementos probatorios para incriminarlo. Eran comunicaciones que él tuvo con los integrantes de la banda durante el robo y en el que evidenciaron la inteligencia previa que habían realizado y datos de otras casas que tenían "marcadas".

Eso llevó a un allanamiento en una casa de Solano, donde el acusado terminó detenido y se secuestraron un pistolón calibre 22 largo con municiones, tres teléfonos celulares, guantes, precintos, dos Smart TV y $40.000 en efectivo. Con uno de esos teléfonos, su pareja, una joven de 24 años, había hecho transacciones y compras con aplicaciones que tenían datos de tarjetas cargados.